1 de junio de 2010

Jamás lo imaginé

Jamás lo podría haber imaginado.

Imaginado, qué? Pues, imaginado, que desear la Misa Tradicional en mi país me ganara oposición.
De quién? Bien, para empezar de un par de sacerdotes diocesanos muy queridos que durante una fiesta nos expresaron claramente a sus alumnos que aquello de la Misa en latín es un retroceso.
De quién más? De mis muy queridos compañeros de teología de la universidad.
De alguien más? Si, de mi muy querido y estimado Secretario Nacional de Liturgia de la Conferencia Episcopal y antiguo profesor de Misterio de Cristo de quien tanto aprendí y a quien tanto he admirado.
Razones que aducen? Las siguientes que están en compendio en este mensaje privado que recibí de este profesor hace un par de semanas:


Buenas tardes...

Casi nunca hago uso de este medio, no porque desestime su eficacia y alcance sino porque, aunque otros tengan dificultad para entenderlo, estoy verdaderamente sobrecargado de trabajo... Los frecuentes quebrantos de salud que enfrento son testigos de ello.

Pero, hoy me veo obligado a hacer uso de estos mecanismos para hacerle sentir mi profundo dolor y angustia por el blog (se refiere al grupo en facebook) sobre la misa tridentina por usted impulsado. Fue realmente triste comprobar la existencia de ese espacio, y más aun su participación en él.

En primer lugar me da tristeza que la gente deforme el pensamiento del Papa al hacer, en nombre suyo, aseveraciones que él nunca realizó. Me imagino que nunca han leído el "Motu proprio Summorum Pontificum"; y, si lo leyeron, tengo la obligación de hacerles ver que no lo entendieron.

Pues, si usted se fija con cuidado en ese documento, se dará cuenta que el espíritu y la letra del mismo establece, para la celebración de la misa tridentida, una serie de condiciones que de ninguna manera se dan en nuestro país. Por lo que, aquella persona que desee ser fiel a la Iglesia y al Papa, debe desistir de la idea de celebrar bajo ese rito en nuestro país.

De todas formas, ¿qué sentido tendría presenciar una plegaria enteramente desarrollada en un idioma que nos resulta tan lejano? Y, con todo respeto le recuerdo que yo hablo con conocimiento de causa al respecto… Sería caer en un acontecimiento de carácter puramente emotivo que, de ninguna manera, podría ser tan eficaz en la edificación del creyente como lo puede ser la liturgia conciliar bien celebrada.

Por cierto, las celebraciones tridentinas que a veces se ven en videos circulantes por aquí y por allá están cuidadas en detalles que, en el uso diario, normalmente eran olvidados… Créame cuando le digo que no tiene una idea de lo degradado que puede terminar siendo ese rito si su uso se extiende más allá de lo que el mismo Papa quiso.

Le digo, por encima de todas mis anteriores consideraciones, que me parece frustrante que éste sea el pensamiento de una persona a la que yo le di lecciones… Pido perdón al Señor si es que no supe transmitir bien las ideas y enseñanzas de la Iglesia. Y a usted le suplico que, por el bien de la Comunidad Creyente y Celebrante, reconsidere su pensamiento. De manera muy particular apelo a su sensatez para que recuerde todos los valores de la liturgia conciliar y actúe de manera consecuente con lo que la Iglesia cree y vive.

Perdone también si estas líneas le resultan de alguna manera ofensivas. No es ésa mi intención. Pero sí me sentí en la obligación moral de decir una palabra a corazón abierto, para no ser culpable –en virtud de la omisión- de interpretaciones y prácticas erradas.

Ruego al Señor para que Él siga colmando de bendiciones su vida y todas las iniciativas dichosas que Usted emprenda en bien de la evangelización.
Es clarísimo para mi, que he leído el Motu Propio y otros muchísimos documentos del Magisterio, que he seguido los gestos y palabras del Papa que por doquier distribuye con sencillez, prudencia y caridad al clero de todo el mundo, que he comprendido su mensaje y que he procurado, con toda la naturalidad (e ingenuidad) del mundo, ponerlo en práctica, que los argumentos de este sacerdote no se sostienen. Me lo confirma el mismísimo Motu Propio y Una Voce Internacional, varios religiosos y sacerdotes que he consultado en el exterior y, además, espero me lo confirme la Congregación para el Culto Divino y de los Sacramentos a quien consulté si debía, tras la lectura de esta carta, continuar con nuestra iniciativa.

Ahora bien, si la Congregación me indica que, efectivamente, malinterpreté las palabras del Santo Padre en cuanto al Motu Propio y la Misa Tradicional, me tendré que comer la lengua y cerrar el grupo que abrimos en facebook, tendría que hacerlo porque mi obediencia es y será siempre al Papa y si éste me dice que obedezca al Obispo y a estos sacerdotes, así lo haré, sin dudarlo.

Sin embargo, lo más probable es que me digan que continue con la iniciativa lo cual implica que este sacerdote y quién sabe cuántos sacerdotes más en mi país, no están del todo en lo correcto, pero de eso ya se encargará quien tenga que encargarse, lo que significa que ni cerraré mi boca, ni cerraré el grupo en facebook y si tengo que implorar al cielo mediante oración y penitencia por las virtudes de las que carezco para estar en posibilidad de dar gloria a su Santo Nombre, lo haré con sumo agrado y diligencia; y si además tengo que esperar el tiempo que sea necesario para asistir a la celebración de la Misa Tradicional en mi país, lo haré sin dudarlo.

Jamás imaginé verme en la situación en que me ha puesto el clero en mi país, jamás lo imaginé.

***

(Lo único que me viene a la cabeza es la pregunta que le haría a los sacerdotes que se han opuesto: ¿Desde cuándo en mi amada Iglesia se necesita aprobación eclesial para asistir a Misa, desde cuándo?)

***

Nota: He hecho pública esta carta porque cuando uno indica que ha encontrado oposición pocos dimensionan la clase o tipo de oposición que se obtiene, la cual es necesario dejar en evidencia para que, quienes tengan que tomar una decisión, lo hagan a conciencia.


31 de mayo de 2010

Respondiendo a los propósitos divinos


No me gustan los agites de la vida, la verdad que no. No dan tiempo ni para pensar. Claro, son un magnífico entrenamiento, qué se yo, lo modelan a uno en la paciencia, prudencia, fortaleza... pero igual, algunos agites lo dejan a uno exactamente como si te la hubieras pasado el día entero dentro de una licuadora.

Pues bien, no los dejo con la curiosidad, les cuento: dos de mis dos hermanos están enfermos, una en cuarentena porque parece que tiene la gripe  H1 (esperemos que no), otro que, con los agites de su propia vida, se le ha subido la presión arterial. Luego, está la cosecha de chiles el día de hoy, su selección y entrega; luego, los agites de un día de trabajo normal; luego, que nos han respondido de Una Voce Internacional y estamos llenos de expectativas; luego, que murió tía Nena y ni idea tengo de cómo voy a hacer para ir mañana a su funeral. Anoche no dormí bien porque mis dos hermanos, que no saben estar enfermos, se la pasaron llamándome por teléfono hasta después de medianoche pidiéndome ayuda. La cosa es que me vengo aquí a tratar de relajarme y descansar y empieza a sonar el teléfono o la gente a buscarme.

Mucho, pero mucho agite, demasiado. Iré a darme un baño y detenerme un rato a ver si logro ordenar este caos.

Ahora bien, además de venir a desahogarme, que me parece que eso es lo que he hecho (me disculpan), quería compartirles que, si bien el grupo ¡A que encuentro 10 costarricenses que desean la Misa Tradicional! no está creciendo como me gustaría, al menos no está decreciendo debido a un par de noticias que les comuniqué en privado y que podrían haberlos desalentado o hasta retractado del asunto; antes bien, algunos se han comunicado conmigo y no solo me han hecho saber que desean el misal que les ofrecimos sino que reiteran su apoyo a la iniciativa.

Me ha dado mucho gusto también que el Secretario de Una Voce Internacional hubiese respondido a nuestra consulta y que se haya integrado al grupo en facebook. Estamos analizando la información que nos envió para tomar la decisión acerca de eventuales acciones que podría tomar nuestro grupo.

Les confieso, aún no hemos hallado el sacerdote que oficiará la misa, pero se que lo encontraremos. Casi que me atrevería a decir que se acercará a nosotros para ofrecerse y que será más de uno el que lo hará. No se por qué, pero eso intuyo y yo me fío de mi intuición. Además, caray, que es algo grandioso lo que estamos promoviendo, magnífico, majestuoso, de una enorme trascendencia para la vida de la Iglesia, me rehuso a pensar que no exista más de un sacerdote en mi país que no lo considere así.

En fin, quedan actualizados en el agite que ha sido mi vida en las últimas 24 horas.

Sigan orando por nosotros, no desistan.

Ah, por cierto, hablando de agites y de esta especie de entrenamiento que es la vida de un cristiano, no me iré sin dejarles este fragmento del Cardenal Newman que nos viene de a cajón...

"...la cristiandad católica [ ] es una enorme asamblea de seres humanos con intelectos testarudos y pasiones intensas, reunidos en unidad por la belleza y la majestad de un Poder Sobrehumano, en lo que podríamos llamar un gran reformatorio o escuela de entrenamiento, no como en un hospital o en una cárcel, no para mandarnos a la cama, no para ser enterrados vivos, sino [ ] reunidos en una suerte de fábrica moral, para fundir, refinar y modelar mediante un proceso incesante y ruidoso la materia prima de la naturaleza humana, tan excelente, tan peligrosa, tan capaz de responder a los propósitos divinos..."
***

Ah, y olvidé mencionar que ayer fue el cumpleaños 18 de mi sobrino menor y además que sufrimos un temblor de 6.2 en la escala de Richter... ¡Esto es demasiado!




27 de mayo de 2010

Tal cual sucede en el seno de la Trinidad

Algo de lo que más me gustó cuando mis profesores me introdujeron en el Misterio de Dios fue lo que resumí en el siguiente gráfico:




A riesgo de parecer simplista, el contenido de este gráfico ha sido algo de lo más esclarecedor que he aprendido y que ha enriquecido mi vida de fe.

Mediante este divino abrazo entre Dios Padre y Dios Hijo que es la acción de Dios Espíritu Santo, la Trinidad Divina se constituye en perfecto modelo de comunión de personas, trasladándolo a nuestra realidad temporal quiere decir que en razón de la gracia otorgada por el Bautismo el Espíritu nos abraza en Dios Hijo introduciéndonos en la gloriosa dinámica de Amor de la Trinidad Divina.

Ahora bien, ayer asistí a mi primer Escuela de Comunidad de Comunión y Liberaciónla cual estuvo fenomenal tal como lo imaginé, obtuve la certeza de que los que estábamos allí nos conocíamos de hace mucho y que -efectivamente- vibramos en la misma longitud de onda.

La primera vez que supe de CyL fue hace un año cuando leí la noticia de que estaban celebrando sus Ejercicios Espirituales en Rimini. Como no les conocía me fui a google y encontré el documento que el Presidente de la Fraternidad, el padre Julián Carrón, utilizó para conducirlos y que tituló De la Fe Nace el Método. Fue magnífico, desde ese momento CyL se convirtió en el medio que me ayudó a descubrír desde la persona del Hijo, rasgos y elementos de mi vida de fe que desconocía y me reveló de otros lo que necesitaba saber para ejercitarlos y que (como si fuera poco), ¡oh, maravilla!, tienen que ver con la gloriosa comunión de personas en en el seno de la Trinidad.

Pentecostés y la Solemnidad de la Santísima Trinidad no en vano son celebraciones tan cercanas en el calendario litúrgico, su proximidad nos ayuda a comprender a la Persona del Espíritu en su dinámica dentro del seno de la Trinidad y con ello, además, nuestra situación dentro de Ella.

Y es que al final de cuentas me digo: si comprendemos en el ser humano su naturaleza herida cuya consecuencia más ingrata es la falta de comunión entre los hombres, sería de sentido común afirmar que al acercanos a ellos, a lo que en realidad nos aproximamos es a nuestra propia naturaleza herida. Si esta naturaleza herida ha sido en nosotros redimida y "experimentamos constantemente los frutos de la Redención", pues que lo razonable en un bautizado sería abrazar a toda criatura, tal cual abraza el Padre al Hijo en el seno de la Trinidad.


25 de mayo de 2010

Antes de meter la pata


"Ciertamente, he tenido mejores días. Si, recuerdo que una vez fui felíz, no hace mucho tiempo, hace unas horas quizá, cuando todavía rondaba Luther por nuestro jardín y ni por asomo nos imaginábamos que alguien nos lo robaría. Ajá, eso fue no más hace unos días, todavía lo recuerdo. Ese monstruo peludo y atolondrado me hizo feliz. (¡Auch!)

(Hum...) Mejores días he tenido. Días como aquellos cuando las plantitas de chile estaban sanas y lozanas, con hermosas hojas y maravillosas flores adornándolas como una diadema blanca. Todavía lo recuerdo. En cambio ahora, (hum...) esas hojas manchadas, secas y marchitas... me hacen pensar que tendré que esperar a verlas de nuevo sanas y esperar, (cof, cof) Bien... esperar. Esperar nunca ha sido en mi una virtud, pero, tendré que hacerlo...

Además, lo se, he tenido mejores días, días como aquellos días en que venía a este blog a compartir mis cosas hasta dos veces al día, y hoy... (ejem, ejem...) no encuentro nada qué decir y pienso que si no tengo nada que decir, que mejor no digo nada.
Es mejor así, lo más sensato, antes de meter la pata..."  (suspiro)

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