14 de marzo de 2011

La Caridad en Cuaresma (y siempre)

El otro día escuché que la caridad es “antes que estar dispuesto a dar, estar dispuesto recibir” tal como la disposición para recibirlo todo de la Divina Providencia que tuvo la viuda que entregó la única moneda que tenía poniendo de esa forma totalmente en juego su libertad.

Durante la Cuaresma la Iglesia me llama a realizar Obras de Misericordia (aunque más bien sería “a estar aún más atenta a las exigencias de la realidad y a los anhelos de mi corazón”); por lo mismo, cuando tenga ante mí a un sujeto a quien “misericordiar” tendría que preguntarme: - “¿Voy hacia él para dar o para recibir?” 

Si descubro que mi motivo es aproximármele “para dar” estaría actuando desde un voluntarismo o moralismo pero si descubro que mi disposición es “para recibir” podría proceder tranquila ya que mi libertad ha sido puesta en juego y mi acto será de total gratuidad.

Pongo un ejemplo: tienes un vecino insoportable, un comentarista de tu blog o quien sea, que te exige más de lo que estás en disposición de dar; pues la próxima vez que se te aproxime te entregarás a él sin reservas y, a ver cómo te va; probablemente mucho mejor que cuando te resistías a su presencia…

Vista de esta forma -la caridad- deja de ser “deber” para pasar a ser “gratuidad".

Me parece que esa es la verdadera caridad: la que nos aleja de moralismos y voluntarismos y que nos aproxima al mismísimo gesto del Señor quien se nos entrega día a día por un acto libre de su amor.

11 de marzo de 2011

SOS

Yo quisiera que los cristianos pegáramos el grito al cielo ante nuestros templos y con nuestra jerarquía por los cristianos que son perseguidos en el mundo! Por qué no lo hacemos? Por qué? Podríamos ser nosotros... podríamos serlo!


Somos capaces de mover el mundo por facebook, con cadenas de oración y promoviendo marchas por la vida y tantas otras cosas pero incapaces de ir donde nuestros párrocos y obispos y pedirles que convoquen a jornadas de oración en nuestras catedrales por otros que podríamos ser bien nosotros.

9 de marzo de 2011

Charita

Ayer tuvimos una experiencia maravillosa en el ciberespacio que consistió en que, a diferencia del pasado, esta vez aparecimos un chorro (y cuando digo un chorro es “un chorro”) de católicos dando la cara ofreciendo razón de nuestra esperanza con valentía, respeto y honradez en una página de una periodista nacional.

Luego de eso varios de los comentaristas se unieron a nuestro grupo en facebook llamado Voces Católicas Costa Rica/Actuando HOY desde donde nos damos aviso de noticias en donde se nos hace imperativo participar.

A la vez tuvimos la compañía de un sacerdote costarricense muy estimado (y creo que buen amigo) que participó con nosotros explicando y refutando desde la doctrina.

Fue espectacular vernos siendo mayoría y una mayoría valiente, con buenos argumentos, con gran caridad para el prójimo. Una maravilla, la verdad.

El día de hoy, comentábamos algunos de los nuevos conocidos sobre que habíamos ido a misa de miércoles de ceniza y lo bien que nos sentíamos por haberlo hecho.

El sacerdote del que les hablo, por su lado mostró con una fotografía la forma en que el Santo Padre ha elegido que se imponga la ceniza este día y coincidimos en que colocarla sobre la cabeza (y no en la frente como se acostumbra) guarda un simbolismo que nos resulta conmovedor por el hecho de que la ceniza en la frente es como un “sello” más sobre la cabeza implica un necesario gesto de “humildad” de nuestra parte. En fin, uno que se detiene en estos detalles…

Como sea, estábamos todos en la onda de hablar del miércoles de ceniza así como de los gestos y símbolos de esta celebración cuando en eso, recordé la misa a la que había asistido, tan pero tan deslucida… Fue deslucida y vaciada de contenido de principio a fin porque el sacerdote la convirtió para los jóvenes asistentes en una catequesis sobre la Cuaresma en lugar de dejar siendo la misa lo que es.

“Hoy, ni le cuento (le comentaba al padre)a la misa que fui… Charita, porque pudo haber sido una misa muchísimo más edificante; por suerte el Señor se encarga de derramar su gracia aún con nuestras singraciadas” le decía.

Charita que, con la belleza y significado de los ritos todavía necesitemos inventar, como si no fueran ya suficientemente ricos los gestos, palabras, signos y símbolos que apelan al alma y a la razón los que ha dispuesto la Santa Iglesia para las celebraciones litúrgicas. Charita, digo yo.

“Y, ni crea –padre- que fue el párroco el que celebró esta misa, el párroco no celebra misa en la mañana sino en la noche cuando todos los campesinos de por estos lados estamos durmiendo. Charita, también”.

Claro, luego se preguntan por qué los jóvenes se espantan de ir a misa y es que no se dan cuenta que la transforman en nada que represente para ellos un desafío como lo sería una misa celebrada con sus gestos, palabras y rúbricas de siempre, nada fuera de lo común –digo yo- lo normal estaría bien para que estos chicos tuvieran que vérselas con ellos mismos e involucrarse de lleno, comprender y adherirse, ¿quizá?.

La verdad, no se, parece que todavía (aún cuando el Santo Padre y tantos Obispos lo han señalado) continuamos buscando la adhesión a las propias ideas más que a la persona de Cristo.

Pero bien, la cosa es que habemos quienes nos hemos adherido y además cohesionado como somos los que estamos comentando unidos en los periódicos nacionales e internacionales desde el grupo Voces Católicas Costa Rica/Actuando HOY*.

* Para ver este enlace tendría que acceder a facebook
Charita: es un término campesino que significa “lástima” y utilizado principalmente por los niños en sus juegos cuando sufren una decepción.

5 de marzo de 2011

Mirar y esperar

¡Estamos cada día más cerca!

De pasadita, nada más, para contarles un par de detalles y esto únicamente porque -ya que el tema está sobre la mesa en InfoCatólica- viene al caso.

En Costa Rica, hace dos años era imposible hablarle a muchos sacerdotes sobre la Misa de Rito Extraordinario sin meterse en un problema; de hecho, me gané varias situaciones incómodas y nada más que por preguntarles su opinión.

En fin, parece que vamos superando los prejuicios y dos detalles de los que me he enterado en estos días me lo confirman:

Uno: Que un sacerdote que estudia fuera del país me ha dicho que cuando regrese pondrá a disposición su parroquia para la Misa de Rito Extraordinario.

Dos: Que en la Catedral Metropolitana -me han informado- los canónigos han empezado a vestir con los ornamentos propios de la ocasión y a cantar la Liturgia de las Horas utilizando el latín.

Podrá sonarles insignificante pero caigo en la cuenta que, de lo que experimenté hace un par de años a que se den ante mis ojos este par de señales me confirma que -como el Papa- he hecho bien en esperar.

Y, dicho sea de paso, qué bueno que el padre Guillermo Juan Morado ha escrito hoy lo que ha escrito y el padre Iraburu también.

Ya ven? Tal y como lo había dicho: uno va a la segura si tan solo mira al Papa y aprende a esperar como él.

¡Deo omnis gloria!

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...