6 de enero de 2012

Des-balance 2011

Antes que todo, una santa celebración de la Epifanía 2012
Venid, ¡venid naciones todas!, venid y postraos.
¡Aclamadlo todos los pueblos!, porque la fidelidad del Señor es eterna.
¡Venid, venid a Belén!
¡Venite adoremus Dominum!


Ni por asomo seré exhaustiva en cuanto al balance de mi blog, no solo porque no lo considero necesario sino porque no poseo herramientas para presentar estadísticas detalladas.

En todo caso, al recurrir al concepto de “balance” lo que intentaré es poner en evidencia algunas cuestiones que me interesa.

Por ejemplo, las entradas más leídas son siempre aquellas sobre Liturgia las cuales reciben visitas de España, Argentina, México, Estados Unidos y, por supuesto, de Costa Rica.

Que mi blog lo estén leyendo mis coterráneos si no que disputen el segundo y tercer puesto con los visitantes de Argentina y México resulta interesante. El primer lugar, salvo por excepcionales casos en que los ticos se lo han arrebatado, lo ha ocupado siempre España.

Otros temas en los cuales el número de visitantes únicos ha subido considerablemente ha sido en aquellas entradas donde he hablado sobre asuntos prácticos tal como asistir a misa con niños y aquellas donde he descrito mi vida de fe dentro de la vida cotidiana en un país del tercer mundo las cuales sospecho han sido populares por los detalles pintorescos propios de nuestro lenguaje y de nuestro país..

El caso es que, siendo la Liturgia lo que captura mayor audiencia, indica un par de cosas:

- Muchos lectores están interesados en el tema
- Muchos están interesados y siguen nuestras gestiones en relación a la misa tradicional

Esto último queda en evidencia ya que esas entradas son las más comentadas y editadas (por razones obvias) lo cual indica que es determinado grupo y nivel de lectores quienes desean mantenerse al día sobre lo que tengo que decir.

Si me dejara guiar únicamente por quienes comentan para decidir si continuo compartiendo o no mi experiencia sobre Liturgia tendría que concluir que, definitivamente, valdría la pena abandonar el tema; pero, dado que existe un porcentaje de lectores que no comenta (el 90% aproximadamente) quiere decir que de ninguna manera debería descuidar o desistir de tocarlo.

Si me dejara guiar únicamente por el trabajo que dan estos comentaristas, lo poco constructivas, nada gratificantes y poco cristianas (valga la redundancia) que son sus comentarios, una mente que se orientase por el sentido común, rápidamente abandonaría la idea de publicar sobre dicho tema; pero, como no es para ellos para quien trabajo, sino para Cristo en la Liturgia, para la Iglesia y el Santo Padre, pues nada, que seguiré hablando.

Y, si además, me detuviera a considerar la magnitud de enemigos, desprecios y humillaciones que me proveen estos comentaristas incluso allende InfoCatólica (otros blogs, grupos de facebook, mi propio muro de facebook, mi vida diaria, etc.), claramente, alguno tendría que venir a recomendarme, y yo atenderle, en ignorarlos completamente.

Lo que hago pero sobre lo cual tampoco obtengo ningún resultado ya que la solución tendría que venir de ellos debido a que, si tanta ignorancia plasmo en lo que digo y si tanto desprecio merece por ello mi persona, pues nada, que serían ellos quienes deberían ignorarme, pero no lo hacen ¡y, sabrá Dios, por qué!

(¡Dios lo sabe!, no les quepa la menor duda y, ¡yo lo sospecho!, tampoco lo duden)

En fin, que haciendo uno balance de su blog, llega a preguntarse acerca de qué tipo de necesidad (uno, siempre pensando en lo demás) será la de personas que insisten en comentar determinado contenido en cada entrada que escribo sobre Liturgia?

Lo único que me queda claro es que es gente necesitada que otorga sin sospecharlo y, como ha quedado claro, desbalance en el balance anual a mi blog.

Si fuera estadista sabría qué hacer, pero como solo soy una mujer católica que acoge la realidad tal y como se presenta, pues nada, que seguiré leyéndolos (y editándolos).


¡El Señor me ampare!

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